EL deficit calorico

EL deficit calorico

El tejido adiposo constituye una reserva de energía que el cuerpo ha sabido desarrollar como mecanismo de supervivencia para cuando éste no disponga de los suficientes alimentos. Por lo tanto, todo excedente calórico de la dieta acaba convirtiéndose en grasa corporal y aumenta los depósitos adiposos, de igual modo un déficit en la ingestión diaria da como resultado la merma de esas reservas. Así que para perder grasa es preciso que el gasto calórico diario exceda la ingestión, o lo que es lo mismo, que ésta sea inferior al gasto.

Este es un dato importante que hay que retener sobre las dietas para adelgazar. Recordadlo, si se consumen menos calorías de las que se emplean en las actividades diarias el cuerpo se verá forzado a recurrir a sus reservas para compensar el déficit, y al hacerlo éstas menguarán. A pesar de todo, en la práctica la reducción calórica no es el método más apropiado para perder peso porque sólo surte efecto durante un tiempo.

Consejos sobre las dietas para adelgazar

La razón es que tras un primer periodo sometido a la reducción calórica el metabolismo, que está perfectamente diseñado para sobrevivir, trata de preservar sus reservas a toda costa y se pone a la defensiva aminorando el gasto energético, por lo que la pérdida de grasas se detiene y para reactivarla es preciso ingerir menos y menos calorías. La reducción de alimento es interpretada por el organismo como un peligro para su supervivencia y automáticamente pone en marcha un poderoso mecanismo de preservación que lleva implícito aminorar el ritmo metabólico más todavía, o lo que es lo mismo trata de sobrevivir con lo mínimo. O sea que mientras menos se come menos gasta el cuerpo.

La reducción alimenticia continua tampoco es aconsejable porque puede originar ciertas carencias nutricionales, que pueden poner en riesgo el buen estado físico y hasta la propia salud. Por consiguiente, si la reducción radical de alimentos con las dietas para adelgazar no es la mejor solución para perder grasa pero para eliminarla hay que gastar de lo que comemos, la solucion es simple, basta con seleccionar los alimentos de bajo contenido calórico pero alto poder nutricional y elevar el gasto por medio del ejercicio.