l estudiar la elaboración y los efectos positivos de estos cataplasmas para aminorar el dolor, se encontró que la combinación de ciertas yerbas y granos mejoraban enormemente el dolor dando un alivio y un confort no obtenido con ningún otro producto en el mercado.

l estudiar la elaboración y los efectos positivos de estos cataplasmas para aminorar el dolor, se encontró que la combinación de ciertas yerbas y granos mejoraban enormemente el dolor dando un alivio y un confort no obtenido con ningún otro producto en el mercado.

Después de varios años de soportar los continuos dolores musculares crónicos en las articulaciones causados por la artritis reumatoide, la Sra. Reyna Luz Guzmán Kuri, fisioterapeuta de profesión, decidió perfeccionar antiguas técnicas de curación usadas por los Mayas como los cataplasmas.

Las cataplasmas, se elaboraban con yerbas y granos en la conbinación de un pedazo de lienzo, y se aplicaban a los enfermos como calmantes para aliviar el dolor. En aquel entonces, estos remedios eran verdaderamente ritos de curación para los enfermos. Estos métodos han sido utilizados de generación en generación con mucha efectividad desde antaño a la fecha.

Al estudiar la elaboración y los efectos positivos de estos cataplasmas para aminorar el dolor, se encontró que la combinación de ciertas yerbas y granos mejoraban enormemente el dolor dando un alivio y un confort no obtenido con ningún otro producto en el mercado.

Inicialmente era el deseo y la preocupación de encontrar algo que aliviara el dolor sin ocasionar ningún efecto secundario. El resultado llegó paulatinamente a su etapa final cuando se combinó la comodidad de la modernidad para convertir una complicada curación ritual en un mejoramiento simple y rápido.

Una vez obtenida la mezcla ideal de yerbas y granos, se intento hacer el método de uso más sencillo. La idea era elaborar una compresa térmica y reutilizable que pudiera usarse tan pronto como cuando el dolor se sintiera. El diseño de la compresa con la tela capaz de aguantar el desgaste propinado por el calor o el frío y lo práctico de su método de empleo ayudo a su creadora a sentir el alivio que tanto anhelaba, con el menor esfuerzo.

La diseñadora de la Compresa Bio-Orgánica entendía perfectamente la complejidad y la agudeza de los dolores musculares. Ella mismas los ha sufrido y de no ser por su creatividad e ingenio todavía los padecería sin alivio. Así pues, mejoró el concepto ancestral de los Mayas agregando la tecnología de nuestros días como lo es el microondas y el congelador para darle a la compresa una utilización más rápida y sencilla.

En la actualidad, la Compresa Bio-Orgánica ha sido producida con diferentes diseños anatómicos para las diferentes partes del cuerpo. El éxito de la Compresa Bio-Orgánica como auxiliar en el tratamiento del dolor ha sido tal, que ya varios médicos reumatólogos, neurocirujanos, ortopedistas, fisioterapeutas y médicos en general las indican y las han recomendado a sus pacientes.