Era habitual denominar "islas" los meandros formados en las juntas de ciertos ríos caudalosos; miradas hacia el oriente tales juntas aparentaban configurar una isla, motivo por el cual sin averiguarse que pasaba atrás; ríos arriba, eran denominadas como tales.

Era habitual denominar

Era habitual denominar "islas" los meandros formados en las juntas de ciertos ríos caudalosos; miradas hacia el oriente tales juntas aparentaban configurar una isla, motivo por el cual sin averiguarse que pasaba atrás; ríos arriba, eran denominadas como tales.

Así, la isla de la Laja comprendía el vasto rectángulo territorial entre el vértice de unión del Laja con el Bío-Bío - San Rosendo - hasta la cordillera nevada. Campañas "estupendas, fértiles y muy aptas para mantener muchísimos ganados"

estaban a merced de las incursiones de hordas desbandadas de los límites tanto del Bío-Bío como de la cordillera, generando la clásica situación de frontera. Emprendido un interesante plan de colonización por parte de Manuel Amant, mientras desempeñó la presidencia del Reino se fundaron en 1757, al amparo de sus respectivos fuertes, las villas de Santa Bárbara, Nacimiento, Talcamávida y Hualqui, disponiéndose otras dos en Negrete y Antuco, que aunque no tuvieron efecto, fueron aprobadas por Real Orden del 24 de Octubre de aquel año.

Fuerte y Villa de Santa Bárbara :

El Gobernador Amant y Junient dispuso la fundación de Fuertes y Villas, quedando así más guarnecida la frontera, pues se juntaban para su defensa las milicias del vecindario a la guarnición de ella. Extendió la Plaza de Nacimiento situada en la margen austral del Bío-Bío, en tierra de Indios como 28 leguas de la Concepción, en Villa, quedando siempre Plaza de Armas, y se tituló la Villa de Nacimiento. Lo mismo hizo con la Plaza de Santa Bárbara, a la que el 4 de Julio de 1758 le dio carácter de Villa, y su nombre fue puesto en honor de Doña Bárbara de Braganza, esposa del Rey Fernando VI. No se ha podido establecer con certeza la fundación del fuerte.

Recordemos que el Parlamento del Salto del Laja tuvo lugar el 13 de diciembre de 1756 y con fecha 19 de abril de 1757 Manuel de Amant informó al Rey sobre el reconocimiento de las obras de levantamiento del Fuerte y Villa, lo que hace pensar que tal fundación se realizó a fines de diciembre de 1756 o a principios de 1757. Descripción de Santa Bárbara hecha por Don Juan de Ojeda (Febrero 1793)

Situada en el boquete de la cordillera nombrado camino de la rivera del río Bío-Bío en 37º 6'' de latitud sur, y 304º 50'' de longitud. "Desembocando el gran río de Bío-Bío al pie de la nevada Sierra de Callaqui corre al poniente en un cuerpo por bellas espaciosas vegas que entrecortada de lomajes a las 10 ó 12 leguas terminan en la de Cuinco, sirviendo a ésta de costado al norte una fragosa montaña que desprendida de la cordillera se avanza hasta cerrarla con el río, por cuyo extremo hacen camino los indios de nuestra tierra. A poca distancia de esta punta se ve la Plaza de Santa Bárbara, dispuesta allí con el objeto de guardar este paso. Su figura es un pentágono irregular formado a foso y estacada contra el risco de aquel río que sirve de espalda , y en los ángulos de su frente se avanzan tres medios baluarte que defienden sus cortinas, y barren la campaña y el camino que reciben al tiro de cañón: Quedando con esta fortaleza defendida y reparada la hostilidad que por aquella parte afligía a los pobladores de la Isla de la Laja. Su recinto contiene los edificios militares correspondientes al alojamiento de la tropa, y repuesta de municiones de su dotación y una capilla rural de la feligresía.

Reconoce este puesto los movimientos de los enemigos, para promover en tiempo su inquietud, y manteniendo con ellos el más suave trato, excusa todo motivo de resentimiento y desagrado. A continuación de esta plaza y a la parte del poniente está fundada y circuida de foso una villa con el mismo título, cuyos vecinos son auxiliares de su guarnición: y a la parte del oriente se halla un Hospicio de misiones del Orden Seráfico, que incesantemente trabaja en la conversión de los infieles. Esta misión tuvo su primer asiento en al otra banda del río en la Reducción de Rucalgüe: pero los indios impacientes de las amonestaciones de los padres sobre la reforma de la pluralidad de mujeres de su uso, castigaron con azotes al Reverendo Fray Pedro Angel de Espiñeira, Presidente de aquel hospicio, quien después obtuvo la mitra de esta Diócesis; y gobernando entonces este Reino el Excelentísimo Señor Don Manuel de Amat, lo mandó trasladar a la situación presente.

Las tierras pertenecientes a este curato son tan fértiles, que compensan con abundantes mieses los afanes del labrador, y brindar el más frondoso pastalaje a los ganados que los ocupan.

Así esta plaza como todas las demás que están situadas a orillas del Bío-Bío mantienen balsas, o barcos de dotación, para facilitar el pasaje de los indios al comercio de provisiones para su sustento: estando por ellas establecidos los pasos de permisión, y estrechamente prohibidos por otra alguna parte. Con reflexión a los que importa y conduce al sosiego y tranquilidad de la tierra la gratificación y obsequio de los indios, todos los comandantes de la Frontera tienen a su cargo cierta cantidad consignada a su hospedaje y agasajo".