Alimentos transgénicos

Alimentos transgénicos

Los alimentos transgénicos están en todos lados y sus oponentes también. El fin de este trabajo es llegar a un punto en el cual usted se interese y se asesore más sobre este tema.

Nosotros le brindamos algunos datos para que su intriga despierte y su salud comience a importarle más.

Los alimentos transgénicos (AT) se desarrollaron con la idea de que serían capaces de:

• incrementar la resistencia vital orgánica
• incrementar la vida media de muchas especies vegetales
• alterar la composición de ciertos aceites (soja y canola)
• transformar a variadas especies de legumbres en variedades resistentes a los pesticidas (cereales, patatas y calabazas varias), lo que llevaría a permitir el uso más extensivo e intensivo de los pesticidas habituales en los cultivos de la soja, el algodón, los cereales, etc.
• incrementar la fertilidad de los animales de granja alimentados con “canola” como especie forrajera.

Estos son tan solo algunos de los objetivos prácticos que sustentan desde la óptica de la ciencia agropecuaria, el uso abusivo de las técnicas de bio-ingeniería y de manipulación genética.

A los AT se les asocian diversos problemas de salud, pero los más frecuentes son las alergias y variados efectos tóxicos.

Los alimentos transgénicos y como son elaborados

Existe una gran diversidad de productos elaborados a base de soja elaborada con ingeniería genética. Si no se esta de acuerdo con el consumo de estos productos se debe buscar los que especifican lo contrario, aunque muchas veces contienen algún ingrediente que si fue diseñado genéticamente.

Han sucedido trastornos debido al uso de este tipo de productos que han conmocionado el mundo:

1) los porotos de soja marca Pioneer Hybrid, en Gran Bretaña produjeron una alta incidencia de reacciones alérgicas.
2) En 1989, un alimento suplementado con triptofano genéticamente modificado, produjo 37 muertes y dejó con graves secuelas a otras 1500 consumidores.
3) El 90 % de los productos genéticamente alterados del mercado son resistentes a los herbicidas. En otras palabras, admiten mayor cantidad de químicos en el medio ambiente y resisten más el ataque de los insectos.

La ciencia realiza estudios constantes buscando descifrar la verdad sobre un tema en particular que aún es hipótesis. Se cree que cuando a una especie se le modifica el ADN, lo que se está haciendo es insertarle un gen extraño, que puede influir sobre otros genes y producir una cadena de transformaciones genéticas dentro de las células del organismo del consumidor.

Otro tema que acontece es que estos productos contienen una toxina diseñada genéticamente que actúa como insecticida. Claramente envenena a los insectos y parásitos malos para la cosecha, pero también a los buenos y necesarios; además por estar en el interior del producto nosotros también la estamos consumiendo.

Un estudio publicado en el Journal of the American Cancer Society (1999) se concluyó que exponerse al consumo del poroto de Soja de marca Roundup (capaces de sobrevivir a masivas dosis del herbicida de esa misma marca, uno de los más usados del planeta), incrementan el riesgo de padecer un Linfoma No-Hodgkin.